6 de febrero 2017 Editorial Volver

¿Y la diferencia?

Fuente : www.9410.com

Hasta hace muy poco tiempo se hablaba, en forma peyorativa, de "periodismo militante", en la medida en que determinados periodistas asumían públicamente su pertenencia política al gobierno kirchnerista lo que, a mi criterio, constituía una actitud de sinceramiento político ante la comunidad, de modo que la misma tenía conocimiento sobre la orientación de sus opiniones, lo que no implica que yo comparta la mayoría de las mismas, pero si ese gesto de honestidad intelectual.-

Hoy, podemos observar, ante el amplio menú de programas políticos, tanto radiales como televisivos, sin dejar de lado los comentarios escritos, que ha desaparecido el concepto de periodismo militante, o al menos no se lo expresa. Tengo para mí que el mismo ha sido sustituido, en forma solapada, como siempre, con contadas y honrosas excepciones, por el nunca asumido por la corporación, "periodismo comerciante".-

Nada simpático, por cierto, el nombre que le adjudico, pero los hechos cotidianos ocurren en aval de mi postura. Vivo de la pauta y, por tanto, cobro para hablar bien de vos o no hablar de vos; cobro para hablar de tu adversario o para hablar mal de tu adversario o no hablar de él o para presionarlo hasta que me dé la pauta y allí veremos el camino a seguir.-

No me parece mal que los periodistas o quienes trabajan en los medios de comunicación asuman posturas políticas ante hechos políticos y como tal se manifiesten, pero si me parece hipócrita el pretender hacerle creer a la comunidad que se trata de periodismo imparcial y que en sus programas todas las voces se pueden expresar sin limitaciones, porque ello es, lisa y llanamente, una falacia. Aclaro, por si alguien piensa que pretendo un país sin periodistas, que no, que pretendo periodistas con compromiso y vocación, no mercenarios de la información ni comerciantes.-

Las desgracias ocurridas en nuestro país, no sólo han sido por obra y gracia de militares, sindicalistas, jueces y políticos (por nombrar sectores, aunque pueblo en general, obviamente), sino también porque el periodismo se ha trepado al carrito de la pendularidad que ha caracterizado en los últimos años a la sociedad argentina.-
En un paìs donde la pobreza canta presente en cada barrio; donde los pibes comienzan a tener barrigas prominentes, piernitas de alambre y cabezas grandes; donde los jubilados caminan cada día más tristes y con bolsillos más flacos; donde una bala vale más que el hombre o la mujer que hiere o mata; donde los pobres son un ejército cada vez más numeroso; donde los que fueron y los que son exhiben obsenidades, me parece una ignominia que los Morales Solá, los Majul, los Morales, los Beldi, los Bonelli y tantos otros, sigan opinando sobre las cosas que pasan. Justo ellos, y los tantos otros, opinadores consuetudinarios, que no han podido, sabido o querido aportar, nunca, con opiniones constructivas, porque, claro está, eran neutrales, en su mayoría, o periodistas militantes algunos o, porque no, periodistas comerciantes.-

No se me ocurre bueno para la salud de las instituciones el histrionismo enigmático de Jorge Asís ni el cholulismo de Rial jugando al serio opinando de política; tampoco la impostada inocencia de Fantino.-

Y para finalizar, por ahora, me pregunto: que papel hace Diego Brancatelli en Intratables, el de periodista militante o el de periodista comerciante?.-

Edelso Luis AUGSBURGER
D.N.I. Nro. 11.295.033.-

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