21 de junio 2020 Editorial Volver

No todos tenemos el día del padre soñado, pero el tiempo nos lo devuelve con creces…

Por Martín Aranibar - Veterano de guerra Malvinas.

Desperté en este día tan especial para muchos y no tanto para otros y me quedé con esta frase que me mando un amigo como corolario de esta nota. Enseñas a tus hijos a volar, correr sin cansarse, caminar sin fatigarse y ellos lo harán con la ayuda de Dios, porque en sus caminos los conduces para que sean felices. Pues bien, en mi niñez y adolescencia no tuve a ese padre que me enseñara a realizarme, a caminar con paso firme, guiándome, era muy tosco para conmigo y no tengo buenos recuerdos de él (por eso lo del padre soñado), solo tuve por un espacio de tiempo hasta los 9 años de edad a mi abuelo que me marco a fuego, ese hombre que me transmitió enseñanzas que aún perdura e inclusive en los momentos más duros en la guerra de Malvinas, lamentablemente el partió rápido de mi vida…sí tuve una madre muy presente en todo momento, ella me dio toda la fortaleza del mundo, tal vez su origen Aimará, lo resuma todo, pero ella también partió cuando yo tenía 15 años…me convertí con tan solo 16 años en Infante de Marina y crecí de golpe, la disciplina y el espíritu de cuerpo dejaron atrás a ese adolescente para convertirlo en hombre, me recibí y comencé un camino nuevo lleno de esperanza, con proyectos nuevos…Pero la vida me tenía cosas en la que me pondría a prueba; y llegó Malvinas otro momento de crecimiento y fortaleza que dejo grandes enseñanzas que aún hoy perduran…gracias a Dios volví con vida y ahí casi sin darme cuenta conocí a mi verdadero padre Dios, ese que con su manto de misericordia te rodea y abraza el corazón, fuente del espíritu santo, para que dialogues y le cuentes todo para que el haga en ti los propósitos más sublimes; ahí empecé a ser feliz, a encontrar mi rumbo, mis objetivos, porque tenía ese escudo hermoso que comenzaba a cuidar de todo, tanto fue que deje mi traje de militar colgado y salí en la búsqueda de nuevos rumbos porque lo tenía a él como mi guía espiritual, todo comenzó a ser nuevo para mí pese a mis 23 años…con el tiempo forme mi familia con una gran mujer que cada día alienta mis pasos y me toma en sus brazos en los momentos de debilidad, alguien que Dios puso en mi camino, es por eso que cada día para mi es poder verla a mi lado compartiendo todo lo que construimos juntos…la llegada de mis hijas(Fernanda e Ivana), fueron ese corolario y ahí encontré el espacio vació de mi vida que empezaba a llenar un pedazo del pasado…Mi abuelo me decía siempre, nieto los espacios vacíos en algún momento se llenan y dan lugar a nuevos desafíos…No hay palabras para describir todos lo hermosos momentos que empezaron a crecer en mi vida, mis hijas pasaron a ser ese gran desafío que tenía por delante, ese espacio vacío se llenaba a cada rato de esplendor, tenerlas en mis brazos, cambiarlas, levantarme a media madrugada no me molestaba, porque constantemente eran ese crecimiento que hacía en mi al papá más feliz del mundo, cada pasito, cada palabra lograban hacer desvanecer las penas para convertirlas en alegría…El tiempo paso y ellas crecieron, Fernanda la mayor se casó y me convirtió en abuelo (otra etapa que estoy aprendiendo), Ivana a punto de recibirse y convertirse en profesional…Un amigo me decía, “no hay mal que por bien no venga”, y yo creo que mi vida paso por ahí…Es por eso que este día del padre, quería compartir con ustedes mi historia con final feliz…Feliz día del padre para todos  !!!!

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