21 de septiembre 2022 Judiciales Volver

El abogado de Cristina Elizabeth Fernández viuda de Kirchner no mostró una sola prueba, negó todo y se dedicó a atacar a los jueces, a los fiscales y a la causa, solo desde el relato

El abogado de Cristina Elizabeth  Fernández viuda de Kirchner no mostró una sola prueba, negó todo y se dedicó a atacar a los jueces, a los fiscales y a la causa, solo desde el relato

Alberto Beraldi, inició la réplica a los cinco días de alegato de los fiscales que pidieron 12 años de prisión para la presidenta del senado e inhabilitación perpetua para desempañar cargos públicos.

Como era previsible, se apoyó en dos columnas fundamentales sobre las cuales CFK fundará toda su defensa: negar y desmentir todo, a la vez que hacer cargo a los fiscales y jueces de Comodoro Py del armado de la causa solo para perjudicarla.
Contrastación de pruebas, presentación puntual de documentación que demuestre exactamente lo contrario a lo señalado por la fiscalía y argumento concreto con pruebas fácticas, al menos no se vio.
Rememoró una acusación a Juan Domingo Perón, tratando de comparar a ambos, Cristina y Juan Domingo “A Perón le hicieron un proceso por traición a la patria y asociación ilícita, lo mismo que a Cristina”, dijo  y señaló dando lugar a la lectura del documento “Ampliada las declaraciones indagatorias de los procesados surge a lo que se refiere a todos los legisladores nacionales que los mismo actuaron de forma de absoluta sumisión y de temor al ex presidente y de sus personeros aprobando leyes bajo amenaza directa y leyendo textos ya redactados”, para rebatir la acusación del fiscal Luciani quien con datos, fechas y documentos sostuvo que el congreso nacional aprobó las leyes a pesar de las enormes irregularidades que atravesaban la obra pública.
“Esas épocas fueron vergonzosas y no pueden volver a repetirse. No puede pasar que se use a los jueces para cuestiones subalternas. Ese es el nunca más, no corrupción o justicia. Lo que millones de argentinos esperamos de este juicio es que se defina acorde a la ley”, dijo el abogado tratando de trazar una comparación extemporánea pero de alguna manera intentado señalar que al que persiguen es al peronismo.
Dijo que los hechos que se expusieron ya fueron investigados en el 2008 y cargó contra los jueces acusándolos de obstruir la verdad y de confabular con los medios de comunicación para sostener mediáticamente las mismas falacias que aportaban en sus alegatos.
Puso, tal como en su momento lo hizo Cristina Fernández, un pedido y una excusa al mismo tiempo: cuestionó por qué no se investiga toda la obra pública y por qué la acusación y/o la investigación se cimienta y detiene en un periodo de terminado. Este recurso ya fue ensayado por CFK, en clara pretensión de alargar los tiempos y promover una investigación que jamás tendría fin.
También proyectó vídeos donde los fiscales hacen un ponencia, con la pretensión desacreditarlos; intentó explicar cómo se inició la causa contra Cristina Fernández y lo mezcló con razones política, de hecho hizo presente que la justicia no ha medido con la misma vara la situación de su defendida con la de Mauricio Macri y enumeró todas las negativas que tuvieron desde la defensa a cada impugnación que presentaron, tanto de pruebas, como  de fiscales y jueces a lo largo del proceso.
Hizo hincapié en la persecución que hizo el juez Claudio Bonadío, librando un allanamiento a su criterio ilegal y ocho indagatorias a las que fue llamada CFK, aun cuando Bonadío esté fallecido y no pueda defenderse. En tanto, cuando se refirió a Néstor Kirchner, dijo que los fiscales hablaron de él “que ya no está para defenderse”(¿?).
Entre otras cuestiones, trató de sacarle responsabilidad al gobierno nacional de CFK y le pasó la pelota a la provincia de Santa Cruz, sus gobernadores y funcionarios, intentado depositar la mala administración en la falta de controles por parte de quienes debían velar por la inversión de esos fondos. Con gran ausencia de autocrítica, dejó afuera el “Mecanismo” utilizado por 12 años, bajada desde nación, donde la obra pública estaba cartelizada al punto que en algunos casos, Lázaro Báez  competía con sí mismo, a través de tres o cuatro empresas que les pertenecían.
Concluyendo: La “defensa” de  Cristina Fernández empezó con el pie izquierdo. Toda sarasa, nada concreto, puro discurso político, nada apoyado con datos técnicos, una veta absolutamente de negaciones y de ataque permanente a la justicia, al gobierno de Macri y a cuanto “objetivo blando” se le cruzara. No tuvo la mínima intención de defender la causa con pruebas y documentos que se contrapongan a lo expresado por los fiscales.
En definitiva, la defensa de CFK ante la ausencia de pruebas creíbles para rebatir las acusaciones, ataca desde el discurso, dejando abierto el bache de la duda y otorgándole a la parte acusatoria, una ventaja extraordinaria, dado que los jueces evalúan pruebas, no discursos. Que el “defensor” diga que todo está mal, que hay una operación judicial armada alrededor de la vicepresidente y todo lo demás manifestado solo con palabras y sin la apoyatura de hechos fácticos, es absolutamente inocuo para un juicio donde ya está pedida una condena de 12 años y de seguir esta burda defensa política, en vez de ayudar a la acusada, todos los días la van a comprometer un poco más con la, de por sí, grave situación que enfrenta.
Por: OPI Santa Cruz

Otras Noticias



Opiniones

Nos gustaría saber tu opinión... dejanos tu comentario!